Como se acercan días de recogimiento y oración y a pesar de que mi post semanal esta un tanto escuálido, intentare no ponerme excesivamente burro.
Esto que parece tan fácil, ¡vamos, lo de ser fisno y comedido! Pues cuando uno trata de contar sus tribulaciones, la cosa se pone muy chunga, porque os recuerdo, que se ha iniciado ya mi vida púbica, digo… publica, que mi honra, esa que yo guardaba a medias entre paños ( más conocido por papel higiénico) y mis manos, ( ¡vale! ¡Solo era la mano derecha!¡Nunca llegue a ser onanista ambidextro!), pero tampoco nos vamos a poner pejigeros, que el que mas y el que menos lo ha intentado y se ha metido un tirón de frenillo que el aullido parecía sacado del ”queridosss amigussssss del planeta azul”, pues eso, que se había perdido para siempre, que mi sueño de llegar inmaculado hasta el sagrado matrimonio, se había quedado debajo de un algarrobo macho, con el culo como un bebedero de patos y el gayumbo como si hubiésemos matao al cerdo por San Martín. ¡Se había jodido el invento! – joder con el Word, yo pongo jodido y se empeña en cambiarlo con podido- ¿Y cual fue el resultado de tamaña felonía? Que como siempre decía mi querido juez de vigilancia penitenciaria (mi padre) fui abducido por “el vicio y la corruptela” y ahora si, con compañía ( ¡que razón tenia el relleno de sotana aquel! ¡Coño! ¡Es verdad! ¡Un cura es como una canelón, pero en negro!), Lo de la compañía, lo creáis o no, tenia mucho merito porque pa pillar en aquel tiempo, la cosa había que currársela como pa ser alguacil de pueblo, (antes ser alguacil era como ahora diputado pero sin comisiones ilegales).
Esto que parece tan fácil, ¡vamos, lo de ser fisno y comedido! Pues cuando uno trata de contar sus tribulaciones, la cosa se pone muy chunga, porque os recuerdo, que se ha iniciado ya mi vida púbica, digo… publica, que mi honra, esa que yo guardaba a medias entre paños ( más conocido por papel higiénico) y mis manos, ( ¡vale! ¡Solo era la mano derecha!¡Nunca llegue a ser onanista ambidextro!), pero tampoco nos vamos a poner pejigeros, que el que mas y el que menos lo ha intentado y se ha metido un tirón de frenillo que el aullido parecía sacado del ”queridosss amigussssss del planeta azul”, pues eso, que se había perdido para siempre, que mi sueño de llegar inmaculado hasta el sagrado matrimonio, se había quedado debajo de un algarrobo macho, con el culo como un bebedero de patos y el gayumbo como si hubiésemos matao al cerdo por San Martín. ¡Se había jodido el invento! – joder con el Word, yo pongo jodido y se empeña en cambiarlo con podido- ¿Y cual fue el resultado de tamaña felonía? Que como siempre decía mi querido juez de vigilancia penitenciaria (mi padre) fui abducido por “el vicio y la corruptela” y ahora si, con compañía ( ¡que razón tenia el relleno de sotana aquel! ¡Coño! ¡Es verdad! ¡Un cura es como una canelón, pero en negro!), Lo de la compañía, lo creáis o no, tenia mucho merito porque pa pillar en aquel tiempo, la cosa había que currársela como pa ser alguacil de pueblo, (antes ser alguacil era como ahora diputado pero sin comisiones ilegales).
La cuestión es que aquel año, hubo una especie de pandemia de espermatozoides boinas verdes haciendo maniobras en toallas, lo digo porque según todas las informaciones de que dispongo, el 100% de los embarazos intempestivos, el padre, siempre era el mismo, “la toalla”, todas se habían secado con la toalla y se habían quedado preñadas, ¡A quien coño se le ocurriría poner unas toallas sementales!... ¿o sería la misma toalla?... No, la misma no era porque los nanos no se parecen entre si, ¿o si? No sé, así que me inclino a pensar que como todos o a todos nos dio por secarnos el churrete con la misma toalla, aquello debió de calificarse como embarazo solidario. La tasa de embarazos batió todos los records, de 10 capullos , 6 alcanzaron el titulo de “capullo cum laude” y acabaron en vicaria, casados a los 16 años. Si fue seria la cosa, que al resto, en vez de alegrarnos por nuestra suerte, nos empezó a preocupar si es que no éramos aprovechables. Pero en fin, como la toalla sátira era un banco de semen comunitario, asumimos nuestra parte alícuota de paternidad y fuimos a las bodas. Por cierto, eso de casarse de libre directo dentro del área tiene sus ventajas, todo Dios te regala y no haces banquete porque “ no estamos para celebrar nada”, ¡Ostias! ¡Te montan el piso por too el morro! Y te pagan un viajito pa que se te pase el disgusto,¡lo que yo te diga!¡pa mear y no echar gota!
Ahora que recuerdo, uno de los capullos no llego a leer la tesis (casorio) porque organizamos una de la quinta ostia, os cuento, el espabilao pensó que había que pagar un viajecito a Londres pa desfacer el entuerto toallero, pero claro, teníamos 15 añitos, y que hicimos, pues ya esta, mandamos imprimir un huevo de papeletas de una rifa ficticia de la facultad de medicina cuyo premio era “Un viaje a Londres de fin de semana”, a partir de ahí, os lo podéis imaginar, la niña que llega toda contenta a casa, que le había tocado a ella y su amiga el “finde”, colecta entre la peña y el hermano mayor de otro que estaba en la facu, (pero de derecho) que se presenta con los billetes a nombre de la embarazadísima y su adlátere y ale, pa Londón. Nos quedamos sin un celemín, pero el capullo 6 dejo de perder peso.
En fin, que yo me libre por los pelos, porque a la “anchoa” que era el apodo de mi novia de aquel verano, no había manera de echarle un polvo en condiciones, siempre se desparramaba con los preliminares así que el interruptus ese era mucho mas llevadero. Los lectores varones me entenderéis, porque a esa edad, se te pone la parienta a pegar alaridos con la churra dentro y aguantas menos que un concejal de urbanismo honrao en una convención de promotores.
Pero lo mejor de todo era las bodas, ¡joerrrrrrrrrrrrr! Imaginaos a todas las señoras aquellas vestidas de negro, con el pañuelo negro en la cabeza (pa tapar el kilo mierda que llevaban en el pelo), haciendo pasillo pa echarle el arroz a la pa-ella. Comentarios sic.
-¡Cha! ¡Pues no le se nota ná! Qué estará!
-Uá, que dises, claro que está, ¿pero la ves la cara marrana que tiene? Lo que no se si será el padre ese.
-ya lo pues decir, ya, porque esa lo que buscaba era uno con perricas.
-Que poca vergüenza, mírala, y ensima se ríe, será guarra
-Que disgusto más grande pa los padres, pobrecita la Chonchín, esto la matará.
En fin, el resto os lo podéis imaginar, pero esto es ya otra historia...
Sayonara soshite arigatou,
(Gracias y adiós.)
Akimeto Akisaco

jejeje, muy bueno conrado, ha quedado clarísimo...
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